Gaming Diablo IV

Diablo 4: Lord of Hatred — las reviews llegaron y tiene 82 en Metacritic

El embargo se levantó el 21 de abril y Diablo IV: Lord of Hatred llegó al mercado el 28 con muy buenas notas. En Metacritic: 82/100 en PC, 83 en Xbox y 84 en PS5. Cerca de 90% de reseñas positivas y sin una sola negativa entre los medios principales. Para una expansión de Blizzard, eso dice bastante.

El Warlock se roba el show

Las dos clases nuevas son el gran atractivo de la expansión, y los reviewers no tardaron en señalar al Warlock como la más interesante. Es una clase que literalmente domina demonios y los convierte en armas propias — no sirve al Infierno, lo usa. Tiene muchísimo espacio para builds creativas, escala de formas que el resto de las clases del juego no pueden, y se siente genuinamente diferente a todo lo que existía antes en Diablo 4.

El Paladín, en cambio, es más familiar para los que jugaron Diablo 2 o cualquier ARPG del género. Más sencillo en su lectura, pero igual de sólido en la ejecución. Los dos tienen buena presencia en el endgame.

Skovos: el escenario más variado del juego

La nueva región es la tierra natal de las Amazonas y el lugar de nacimiento de Lilith e Inarius — dos nombres que cualquiera que haya terminado el juego base va a reconocer de inmediato. Visualmente es lo más diverso que ofreció Diablo 4 hasta ahora: volcanes al oeste, bosques al este, costas inundadas y templos en ruinas. Los enemigos nuevos —cultistas, horrores del mar, criaturas de la oscuridad— le suman variedad real al bestiario.

Varios reviews destacan que la narrativa de Lord of Hatred es la mejor del juego. No sólo por las cinemáticas, sino porque la historia tiene stakes emocionales reales y un cierre que la gente lleva esperando desde el lanzamiento original.

El endgame que Diablo 4 necesitaba

Acá está el cambio más importante de la expansión. El nuevo sistema War Plans condensa todas las actividades de late game en un circuito con progresión clara — algo que el juego base nunca logró bien. Ahora hay 12 niveles de Torment en lugar de cuatro, con escalado mucho más granular.

El árbol de habilidades también fue rediseñado: Blizzard eliminó las habilidades pasivas y concentró todo el poder en las activas, lo que hace que cada decisión de build importe más. Y el Cubo Horadrim —un ícono de Diablo 2— vuelve como objeto central del sistema de crafting, conectando la progresión del personaje con el loot farming de una forma que se siente natural.

¿Vale la pena a USD 39,99?

Si jugaste Diablo 4 en algún momento y te fuiste porque el endgame se sentía vacío o las builds no tenían profundidad, Lord of Hatred resuelve casi todo eso. La narrativa tiene un cierre real, las clases nuevas son frescas, Skovos es el mejor mapa del juego y el endgame finalmente justifica seguir jugando después de terminar la historia.

Para los que nunca arrancaron: el juego base está disponible con acceso anticipado al Paladín si pre-compraron Lord of Hatred antes del lanzamiento. La expansión incluye la historia completa de Skovos, las dos clases y todos los cambios al endgame. Es, a la fecha, la mejor versión de Diablo 4 que existió.