Hoy salió Minecraft Dungeons II, la secuela del dungeon crawler cooperativo de Mojang, y llegó fuerte: día uno en Xbox Game Pass, con soporte Play Anywhere en Xbox, y disponible también en PlayStation 5, Nintendo Switch 2 y PC (Steam y Windows) a 29,99 dólares. Para una franquicia pensada como puerta de entrada al género, sumar Game Pass desde el lanzamiento es la jugada más sensata que podía hacer Xbox Game Studios: baja la barrera de entrada justo para el público que este juego busca.
Cómo lo recibió la crítica: 76 en Metacritic, 85 en OpenCritic
La brecha entre ambos promedios cuenta la historia del juego bastante bien. Los reviewers coinciden en que el combate, el traversal y la variedad de builds mejoraron respecto al original, con más opciones de personalización de personaje, un mundo interconectado más grande para explorar y bastante contenido de post-game para quien quiera seguir jugando después de los créditos. Es, en términos generales, la misma fórmula del primer Dungeons pero con más pulido y más para hacer.
Lo que le juega en contra: juega demasiado seguro
El lado flojo, según varias reseñas, es que la secuela no se anima a innovar: entrega "más de lo mismo" en vez de reinventar la fórmula, puede volverse repetitivo en tramos largos, y el looteo acumula clutter en el inventario sin que el juego te dé buenas herramientas para lidiar con eso. También se reportaron bugs que obligan a reiniciar para poder seguir avanzando, algo que en un juego pensado para partidas cooperativas relajadas pesa más de lo que debería.
Para quién es este juego
Minecraft tiene una base de jugadores enorme en Argentina, sobre todo entre los más chicos, y Dungeons II está armado justamente para ese público: es un action-RPG de entrada, sin la complejidad de un Diablo o un Path of Exile, pensado para jugarse en familia o con amigos sin curva de aprendizaje pesada. Si buscás profundidad de builds y desafío real, este no es tu juego. Si querés algo simple para sentarte con alguien más a los cachetazos con creepers y esqueletos sin pensar demasiado, y ya tenés Game Pass, no hay mucho que perder en probarlo desde el día uno.