Jensen Huang lo anunció él mismo en el blog de Nvidia: la compañía acordó comprar Hugging Face por 12.930.300.000 dólares. Es la adquisición más grande en la historia de Nvidia, más del doble de lo que pagó por Mellanox en 2019 (6.900 millones). El cierre está previsto para la primera mitad de 2027, sujeto a aprobaciones regulatorias.
Por qué Hugging Face vale tanto
Hugging Face es, básicamente, el GitHub de la inteligencia artificial: más de 18 millones de developers, investigadores y creadores la usan para compartir más de 3 millones de modelos, 500.000 datasets y 1 millón de aplicaciones. Más de 200.000 empresas la usan para buscar, evaluar, personalizar y desplegar IA. Genera unos 150 millones de dólares de ingresos anualizados, una fracción de lo que Nvidia pagó, pero el valor real está en el ecosistema que controla.
La promesa: sigue siendo abierta
Nvidia fue explícita en un punto que le preocupa a toda la comunidad open-source: Hugging Face va a seguir siendo una plataforma abierta. No vas a necesitar hardware de Nvidia para construir o desplegar ahí, y va a seguir soportando multi-cloud y múltiples aceleradores, no solo GPUs de Nvidia. La compañía ya era el mayor contribuyente individual de modelos abiertos a la plataforma, con más de 500 modelos y 250 datasets publicados.
El trasfondo: la carrera por los chips
El timing no es casual. Mientras OpenAI y Anthropic avanzan en desarrollar sus propios chips como alternativa a las GPUs de Nvidia, esta compra le asegura a Nvidia un lugar central en la distribución de modelos abiertos, sea cual sea el hardware que termine ganando esa carrera. Huang lo enmarcó como parte de su defensa de los "open weights": modelos que cualquier empresa, universidad o desarrollador puede usar sin entrenar todo desde cero, algo que días atrás firmó junto a otros líderes de la industria en una carta abierta.
Qué cambia para el usuario de a pie
Nada de un día para el otro: seguís pudiendo bajar modelos y datasets de Hugging Face exactamente igual. Pero es una señal clara de hacia dónde se mueve el poder en la industria de la IA: Nvidia ya no solo vende las GPUs que entrenan los modelos, ahora también va a ser dueña de la vidriera donde se distribuyen.