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Samsung lanza el primer monitor gaming 6K del mundo: Odyssey G8 G80HS a USD 1.599,99

Samsung Odyssey G8 G80HS — monitor gaming 6K

Samsung metió en el mercado algo que hasta ahora no existía: un monitor gaming de 6K. El nuevo Odyssey G8 G80HS es, según la marca, el primer monitor gaming 6K del mundo, y ya está a la venta en Estados Unidos a USD 1.599,99.

Specs: mucha resolución, y un modo para cuando no la necesitás

El G80HS es un panel IPS de 32 pulgadas con resolución nativa de 6144 x 3456 (224 PPI, una densidad de píxel bastante más alta que la de un 4K de 32"), corriendo a 165Hz de refresco nativo. El truco está en el Dual Mode: si bajás la resolución a 3K, el refresco sube a 330Hz, pensado para juegos competitivos donde la fluidez importa más que el detalle. Tiene 1ms de respuesta GtG, cubre 99% del espacio sRGB, contraste 1000:1, HDR10+ Gaming (que ajusta brillo y contraste escena por escena), y conectividad por HDMI 2.1 y DisplayPort 2.1.

Para quién es

No es un monitor pensado para el gamer promedio. La resolución 6K tiene más sentido para quien también edita video, diseña o trabaja con contenido donde el detalle por pulgada importa —y de paso quiere poder bajar a 3K/330Hz cuando se sienta a jugar algo competitivo. Para alguien que solo juega y no necesita esa densidad de píxel, un 4K OLED a 240Hz (como el propio G8 OLED de Samsung, el G80SD/S32DG80) sigue siendo la opción más lógica y más barata dentro del mismo ecosistema de marca.

Precio y disponibilidad en Argentina

El precio de lista en EEUU es USD 1.599,99. Todavía no hay precio oficial confirmado en pesos para el mercado argentino, así que por ahora no conviene asumir una conversión directa del dólar oficial ni del blue —eso recién se sabrá si Samsung Argentina confirma el lanzamiento local. Lo que sí está claro es el posicionamiento: este monitor compite en el segmento más alto de la categoría, al lado de los OLED gaming premium, pero apostando por resolución en lugar de la tecnología de panel como diferencial. Es, sobre todo, una demostración de que Samsung puede meter 6K en un monitor de 32 pulgadas sin sacrificar el refresco alto que pide el gaming competitivo —y eso, aunque hoy sea nicho, marca por dónde puede ir el resto de la categoría en los próximos años.