Después de años sin un capítulo numerado nuevo, Silent Hill volvió el 24 de septiembre con Townfall, disponible en PC y PS5. La saga de terror psicológico más influyente del género llega con buenas notas —81 sobre 100 en Metacritic, con el 78% de las reseñas en positivo y ninguna negativa—, pero la crítica coincide en que se queda por debajo de los dos juegos más recientes de la franquicia.
Lo que funciona: ambientación y una historia que engancha
El consenso entre los medios que lo repasaron —incluido Vandal, que le puso 7,5/10— es que Townfall clava lo que siempre definió a Silent Hill: una ambientación que se siente opresiva de verdad, una historia que mantiene el interés de principio a fin y un apartado visual muy cuidado, con momentos puntuales que van a quedar en la memoria de quien lo juegue. Si buscás terror psicológico narrativo antes que sustos baratos, acá está la fórmula de siempre, bien ejecutada.
Lo que le juega en contra: infiltración cansada y puzles parejos
El problema, según casi todas las reseñas, está en la jugabilidad: mecánicas de infiltración que se sienten gastadas y ya vistas en un montón de otros juegos de terror, puzles irregulares que a veces brillan y otras se sienten de relleno, y diseños de criaturas que no logran la misma fuerza icónica que Pyramid Head o las Enfermeras dejaron en la saga. No es un juego roto ni decepcionante, pero tampoco alcanza el nivel de Silent Hill 2 Remake o Silent Hill f, los dos trabajos más recientes de la franquicia, que quedaron con el estándar bastante alto.
Recepción dividida en el público
Mientras la prensa especializada lo trata con condescendencia positiva, la recepción de los jugadores en Steam viene más repartida, con un puntaje que ronda el 68% —lo que en la plataforma se lee como "mixto"—. Es el patrón típico de un juego que hace bien lo atmosférico pero genera fricciones puntuales en el gameplay: algunos lo aman por la experiencia narrativa, otros se frustran con secciones específicas de sigilo o resolución de acertijos.
Si sos fan de la saga, Townfall vale la pena por la atmósfera y la historia, aunque conviene bajar un poco las expectativas jugables. Si nunca jugaste Silent Hill y querés arrancar, probablemente el Silent Hill 2 Remake siga siendo la mejor puerta de entrada; este nuevo capítulo es más para quien ya está adentro del universo y quiere una dosis más de la niebla.